Presidente de la Federación Italiana de Fútbol renuncia tras el desastre de la selección
Tercer mundial eliminados.
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, presentó su renuncia 2 este jueves tras el fracaso de la selección, que no se clasificó para un Mundial por tercera vez consecutiva, situación que le dejó contra las cuerdas y le costó duras críticas.
El dirigente deportivo y empresario italiano abandona el cargo, según informó la FIGC, tras una reunión en la sede del organismo después de la derrota el martes de la 'Azzurra' en la final de la repesca mundialista, decidida en tanda de penaltis frente a Bosnia y Herzegovina, un resultado que desató un terremoto mediático en Italia con llamadas a su dimisión.
"Hoy tuvo lugar una reunión entre el presidente Gabriele Gravina y los presidentes de las federaciones integrantes en la sede de la FIGC en Roma. Al inicio de la reunión, Gravina informó a los máximos representantes (...) que había renunciado al cargo que ocupaba", añadió en un comunicado.
El próximo 22 de junio se celebrarán elecciones para elegir al nuevo presidente tras la dimisión de Gravina. Giovanni Malagó, expresidente del CONI y de la Fundación Milán Cortina 2026, aparece como uno de los candidatos con posibilidades, según adelantaron medios locales.
"El sentimiento actual es de gran amargura pero también de gran serenidad. Debo agradecer a todas las partes que, incluso hoy, me han demostrado un gran apoyo, estima, afecto y cercanía, e incluso insistencia para que continuara", admitió el dirigente en declaraciones a los medios a la salida de la reunión.
Y recalcó que su decisión "ha sido una elección convencida y meditada".
Gravina, durante su mandato como máximo responsable del fútbol italiano que asumió tras el fracaso de la selección al no clasificarse para el Mundial 2018, lideró un periodo marcado por reformas estructurales, dos nuevas ausencias en la Copa del Mundo (2022 y 2026) y la conquista de la Eurocopa 2020, celebrada en 2021.
Fue elegido presidente de la FIGC el 22 de octubre de 2018, en primera votación y con el 97,20 % de los apoyos. Hasta ese momento era presidente de la Lega Pro, correspondiente a la Serie C, tercera división del fútbol italiano.
En febrero de 2021 fue reelegido al frente de la FIGC hasta 2024 con el 73,45 % de los votos. Posteriormente, el 3 de febrero de 2025, fue nuevamente reelegido como presidente y comenzó su tercer mandato consecutivo, previsto hasta 2028, al recibir más del 98 % de los votos como único candidato.
Además, en abril de 2025 fue elegido miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA para un mandato de cuatro años y es el vicepresidente primero de esta organización.
En el ámbito deportivo y de la 'Nazionale', respaldó a distintos seleccionadores en momentos de dificultad, como a Luciano Spalletti o al actual, Gennaro Gattuso, a quien pidió tras la reciente derrota que "siguiera al frente de estos chicos". "Al igual que se lo pedí a (Gianluigi) Buffon", dijo.
Tras la tercera ausencia mundialista de Italia, se produjeron numerosas reacciones tanto a nivel de aficionados como en el ámbito institucional. Incluso el ministro de Deportes, Andrea Abodi, así como el partido político Lega, integrante de la coalición de gobierno, solicitaron su dimisión y una reestructuración de la cúpula de la FIGC.
Aunque algunos, como el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, salieron en su defensa. "Gabriele es mi primer vicepresidente y es muy importante para mí. Pero la mayor pérdida sería para la FIGC. No será fácil encontrar a un caballero que ame tanto el fútbol y a Italia", dijo este jueves en una entrevista con el diario La Gazzetta dello Sport.
EFE